JUNIO'24

El día 20 de junio haremos el cambio de estación de primavera a verano. Este fenómeno también es conocido como el solsticio de verano.

Los cambios de estación provocan consecuencias que pueden afectarnos tanto a nivel físico como emocional. Los cambios de temperatura, luz o hábitos que van asociados a cada estación del año pueden tener impacto en nuestro organismo pues llegan a alterar nuestro sistema inmune. Así pues es importante que conozcamos qué cambios se producen en cada estación para que podamos entender e incidir en ellos actuando con previsión.

Síntomas que podemos observar:

Las alergias: Observar si hay estornudos frecuentes, picor o hinchazón en los ojos y congestión nasal ya que tanto en primavera como en verano se produce la floración. El uso de antihistamínicos adecuados puede ayudar aunque lo aconsejable es acudir al médico de confianza.

El cansancio: Nuestro organismo tiene que adaptarse a los cambios de temperatura. En la época de primavera nos encontramos con muchas variaciones térmicas. Hay que tener presente que se trata de una época en la que las variaciones térmicas dentro de un mismo día son muy marcadas, teniendo momentos muy calorosos al mediodía, pero mucho más frescos en las primeras horas de la mañana o a partir del atardecer. Además no hay que olvidar que es habitual y propio de esta estación el pasar de tener un par de días fríos y lluviosos a tener otros de mucho calor. Estos cambios afectan directamente sobre nuestro sistema inmune.

Consejos de salud ante los cambios de estación:

Cuidar el sueño y el descanso: Prestar atención a las horas de sueño para tener un descanso apropiado. En esta época ayuda mucho hacer cambios en la ropa de cama para no pasar demasiado calor, retirando las mantas o fundas nórdicas y adaptando nuestras camas con la ropa más ligera aunque preparada por si refresca puntualmente. Los expertos siguen diciendo que la mayoría de las veces ante el estrés, la fatiga, el mal humor, etc. El mejor remedio es un buen descanso.

Pon atención a tu alimentación: ten en cuenta que las verduras, frutas y pescados de temporada habrán cambiado y en consecuencia los tipos de menú.

Exposición solar. Hay que usar cremas de fotoprotección solar, sombreros, gorras y sombrillas así y moderar la exposición en las horas centrales del día.

Hidratación: El agua corporal cumple una función fundamental en la regulación de la temperatura del cuerpo el cual debe mantenerse entre 36 y 37 grados. Cuando la temperatura sube, nuestro cuerpo suda para poder regular esta temperatura ideal por lo que perdemos mucha más agua. Es muy importante aumentar el consumo de agua para evitar estados de deshidratación.

Siguiendo estos simples consejos estamos seguros de que podréis tener un ¡feliz solsticio y entrada a un nuevo verano!